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Guía fácil para evitar pagar intereses por demora

Cuando solicitas un préstamo rápido para financiar un ordenador o una nevera, pagar la reparación de un coche, hacer un viaje, invertir en un máster o cualquier otra necesidad puntual no puedes olvidar calcular muy bien el importe que vas a pedir, no solicitar más de lo estrictamente necesario y tener previsto que has de devolverlo en el tiempo establecido.
Si llegado el momento de hacerlo no cuentas con el dinero, los intereses, comisiones y penalizaciones por demora podrían convertir esa ayuda inicial en una auténtica pesadilla.

Para no hacer frente a esta situación cuando sea demasiado tarde, es importante tener en cuenta una serie de consejos que van a poder hacer que esquives estos temidos intereses.
Las entidades financieras, con el objetivo de luchar contra la morosidad y asegurar el pago del préstamo en el plazo de tiempo establecido, aplican estos intereses de demora a los clientes que no pagan a tiempo.

Vivus
Puntuación: 3.8 (Número de puntuaciones: 20)
Cantidad: 200 € / 1000 €
Plazo del préstamo: 30 / 30 días
Importe a devolver: 200 €
Coste del préstamo: 0 € TAE 0%
QueBueno
Puntuación: 3.3 (Número de puntuaciones: 3)
Cantidad: 200 € / 300 €
Plazo del préstamo: 30 / 30 días
Importe a devolver: 259 €
Coste del préstamo: 59 € TAE 2266%

Pero, ¿qué son exactamente?

Los intereses moratorios son un porcentaje que se exige cuando no se es puntual en el pago de las cuotas de un préstamo. Estos solo se aplican una vez que los plazos convenidos o legalmente aplicables han vencido.

Son diferentes a los intereses simples que adquieres al solicitar cualquier crédito. Los simples son los que se abonan sobre el capital inicial y están relacionados con el precio del dinero, es decir, el importe que se paga por el capital prestado. Los de demora, por regla, suelen ser muy superiores a los intereses ordinarios y se activan en el caso de que no pagues tus créditos de manera puntual.

Cada vez que no se abona la cifra establecida, se aplica una penalización de este tipo, por eso, es fácil entrar en un bucle de difícil salida. Es muy importante que estés enterado del coste de estos intereses por demora de la compañía crediticia seleccionada antes de contratar un crédito.
Para no llegar a una situación de estas características, echa un vistazo a esta guía fácil para evitar intereses por demora:

1. Establecer muy bien los tiempos de devolución y el importe de las cuotas.

Aunque, a priori, no creas que es un punto importante, seleccionar el plazo y la cuota mensual ajustada a tu perfil es esencial a la hora de contratar un préstamo. Además de ahorrar significativamente, te ayuda a controlar tus gastos y a poder asumir a tiempo la devolución de las cuotas. Cuanto más breve sea el plazo de reembolso de los préstamos, menos intereses pagas pero también cuentas con menos tiempo para devolverlo. Tienes que valorar muy bien si prefieres extender un poco la devolución del préstamo aunque los intereses sean algo más elevados.

Hay algunos créditos o préstamos que permiten modificar el plazo y la cuota mensual en cualquier momento sin coste adicional. Es importante saber si el producto financiero que
has contratado cuenta con esta ventaja para poder ir adaptando el importe a tu situación económica en caso de necesitarlo.

2. Solicitar una prórroga.

Si ves que se acerca el momento de devolver tu préstamo y no cuentas con el dinero para hacerlo, ya sea por una mala previsión o porque te ha surgido un gasto imprevisto. Es mejor que atajes la situación y solicites una prórroga para devolverlo. Las empresas de créditos rápidos suelen ser bastante flexibles en este aspecto y ofrecen una gran comodidad y sencillez a la hora de devolver los plazos de tu crédito, haciendo posible que se solicite un aplazamiento. De esta forma, puedes pedir una prórroga si un mes no te viene bien abonar alguna de las cuotas de tu crédito.

Si te ves apurado en la devolución de tu crédito rápido esta podría ser una solución. Las prórrogas suelen ser de 30 días, un tiempo razonable que podría permitirte poner al día otra vez tu situación financiera y recuperar el aliento.
Este tipo de aplazamiento temporal suele concederse dentro de un margen, debes preverlo con tiempo para poder gestionarlo, estar al corriente en el pago del préstamo y además, la mayoría de empresas de financiación rápida, ponen como condición que no hayas solicitado una prórroga el mes anterior.

3.Solicitar un crédito rápido.

Este punto no es lo más recomendable y tiene matices. Por un lado, si solicitas un crédito para pagar otro podrías entrar en un espiral de deudas. Pero si la situación es algo extrema y la cantidad es pequeña, puede ser una opción para salvar un momento puntual.

En poco tiempo puedes gestionar la solicitud, unos 15 minutos, solo has de rellenar un formulario y con esos datos y apenas papeleo la entidad comprueba tu solvencia. En caso de que el crédito sea aprobado, en un plazo de 24 a 48 horas podrías contar con el dinero en tu cuenta. Mediante un buscador de créditos rápidos online, puedes encontrar las ofertas que mejor se adaptan a tus necesidades.

No llegues a una situación límite y considera estos tres pasos a seguir que seguro pueden ayudarte a esquivar a los temidos intereses por demora.