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¿Préstamos personales a interés fijo o variable?

Es la pregunta que se ha hecho casi todo el mundo cuando pide un préstamo: ¿Préstamos a interés fijo o variable? Ello es especialmente relevante para la adquisición de vivienda, dado que uno se encuentra “atado” a esos préstamos personales (principalmente hipotecarios) durante muchos años.

Tradicionalmente, los préstamos hipotecarios han sido con tipo de interés variable, con el Euribor (el tipo de interés interbancario en la eurozona) como referencia principal. Sin embargo, dados los bajos tipos de interés actuales, donde el Euribor está en torno al -0,19%, los préstamos a tipo fijo han ido ganando mucho espacio. Actualmente, el tipo de interés fijo se halla cerca del 2,5%. Por el contrario, el mejor diferencial de Euribor aplicado en los préstamos hipotecarios a tipo variable se halla en el Euribor+0,9% aproximadamente.

Vivus
Puntuación: 4.1 (Número de puntuaciones: 16)
Cantidad: 200 € / 1000 €
Plazo del préstamo: 30 / 30 días
Importe a devolver: 200 €
Coste del préstamo: 0 € TAE 0%
Aplazamiento de la fecha de pago
Costes por demora
Información adicional
QueBueno
Puntuación: 4 (Número de puntuaciones: 1)
Cantidad: 200 € / 300 €
Plazo del préstamo: 30 / 30 días
Importe a devolver: 259 €
Coste del préstamo: 59 € TAE 2266%
Aplazamiento de la fecha de pago
Costes por demora
Información adicional
Wonga
Puntuación: 4.2 (Número de puntuaciones: 17)
Cantidad: 200 € / 300 €
Plazo del préstamo: 30 / 15 días
Importe a devolver: Sin información
Coste del préstamo: Sin información
Aplazamiento de la fecha de pago
Costes por demora
Información adicional

En un informe reciente del Banco de España se señala que, dentro de la Unión Económica y Monetaria (UEM), España es, junto con Portugal, Italia e Irlanda donde más peso tienen los préstamos a tipo de interés variable. En cambio, en Francia, Alemania o los Países Bajos tienen mucha menos importancia. Sin embargo, desde 2010 los préstamos a tipo de interés fijo han ganado mucho terreno, como muestra el Gráfico 1 sobre la distribución de las nuevas operaciones por el plazo de revisión de los tipos de interés: el tramo verde de las operaciones con plazos de revisión de tipos de interés superiores a 5 años alcanza un 30% del total, cuando prácticamente no existían pocos años antes.

Atento. Los préstamos a tipo de interés fijo han venido para quedarse.

La consecuencia más importante de este movimiento hacia las hipotecas de tipo fijo radica en que los costes de financiación de los hogares se hacen menos sensibles a los movimientos en los tipos de interés, lo que hace que el alcance de los cambios en la política monetaria sean menos pronunciados. Sin embargo, hay que tener en cuenta que todavía la mayor parte de los préstamos lo son a tipo variable, con el Euribor como referencia.

Pero, ¿y cuál es mejor? ¿Fijo o variable? Es difícil dar una respuesta cerrada en los préstamos nuevos. En general, en la hipoteca a tipo variable se pagará menos ahora y más en el futuro, comparado con el tipo de interés fijo. Ello inclina la balanza a favor del tipo variable para el prestatario. De ahí el interés de las entidades financieras por las hipotecas a tipo fijo con el Euribor negativo de la actualidad.

Cuanto mayor sea el plazo, mayor será la probabilidad de que el Euribor suba en el futuro, lo que inclina la balanza a favor del tipo fijo. Es conveniente analizar distintos escenarios para ello (el Euribor sube lentamente, sube rápidamente…). Por otro lado, en la medida en que a uno no le guste el riesgo, y no pueda soportar intereses más altos le conviene una de tipos fijos, porque acota los pagos. Se recomienda evitar las hipotecas mixtas (fijo ahora, flexible después) en la medida de lo posible. En suma, conviene hacer números antes de decidirse por una u otra fórmula y aproveche los comparadores.

Ventajas de las hipotecas fijas

Si optamos por un préstamo hipotecario a tipo fijo, las principales ventajas de las que nos podremos beneficiar son las siguientes:

  • 1. Cuotas estables. Las cuotas mensuales son siempre iguales, por lo que podremos saber cuánto pagaremos mes a mes incluso desde antes de firmar nuestro contrato. Y es que el interés de estos productos no depende de ningún índice de referencia, por lo que no variará en función de las fluctuaciones del Euribor u otras tasas. De este modo, con una hipoteca fija, podremos hacer previsiones exactas de cuánto dedicaremos a las cuotas y controlar mejor nuestros gastos.
  • 2. Menor coste a largo plazo. Con un plazo más largo pagaremos más intereses ya que los estaremos abonando durante más tiempo. De este modo, aunque las hipotecas fijas tienen tipos más altos que las variables, su plazo es más reducido, por lo que a la larga pagaremos menos intereses y conseguiremos un ahorro al final de la hipoteca.
  • 3. Condiciones cada vez más asequibles. Actualmente podemos encontrar ofertas con tipos por debajo del 3% o incluso del 2% si optamos por plazos más cortos. Además, aunque el plazo medio suele ser de 20 años, hay bancos que los alargan hasta los 30, por lo que conseguiremos cuotas más asumibles.

Desventajas de las hipotecas a tipo fijo

Aunque las hipotecas fijas tienen cada vez menos desventajas, aún hay algunos aspectos que hay que tener en cuenta antes de elegir una hipoteca fija o variable:

  • 1. A corto plazo tienen mensualidades más elevadas. Las hipotecas fijas suelen tener plazos más cortos e intereses más altos, por lo que la cuota también suele ser más alta que con una hipoteca variable, motivo por el que nuestro sueldo tiene que ser mayor para poder asumir las mensualidades sin poner en riesgo nuestra economía.
  • 2. Penalizan el cambio. Estas hipotecas a veces incluyen una comisión de por riesgo de tipo de interés, una penalización que no existe en las variables ni está limitada por ley, aunque suele ir del 0,5% al 5%. Por otra parte cabe señalar que esta comisión se suma a otras como las de subrogación o amortización, aunque solo se puede aplicar si el banco demuestra que con nuestra operación tiene una pérdida financiera respecto a lo que había calculado ganar.
  • 3. Más comisiones. En líneas generales, las hipotecas a interés fijo tienen más comisiones y normalmente son más caras. Un claro ejemplo es la comisión de apertura, muy habitual en estos productos, o la de riesgo por tipo de interés, que no existe en las variables.