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¿Qué es la clausula de desistimiento?

En el momento de contratación de un préstamo al consumo es muy importante conocer cuáles son las cláusulas del contrato y las leyes que se encargan de regularlo.

Este contrato va a ser válido durante todo el tiempo del que se disponga del crédito y puede que en algún momento se necesite recurrir a ellas.

Los créditos al consumo son aquellos préstamos líquidos empleados para cualquier fin no hipotecario. Dentro de esta categoría estarían también los microcréditos online o rápidos a los que se suele acudir para resolver necesidades puntuales de liquidez muy diversas, como por ejemplo la compra de algún electrodoméstico, el pago de una factura elevada e inesperada, la reparación del coche, una ayuda para emprender un negocio, un viaje, el pago del alquiler de una vivienda y mucho más.

Una de las dudas más habituales cuando se solicita un préstamo de este tipo es si es posible desistir del contrato en alguna situación. La respuesta a esta pregunta es afirmativa. El desconocimiento puede deberse principalmente a dos motivos, el primero es que no se informe de manera muy clara por parte de las entidades y el segundo, que el consumidor no preste demasiada atención a este supuesto o lo lea superficialmente.

En cualquier caso, es esencial saber que es un recurso que existe, que es importantísimo y que se puede ejercer con total libertad y legalidad.

¿Qué es exactamente el derecho de desistimiento?

La ley 16/2011 de 24 de junio dice: “el derecho de desistimiento de un préstamo es la facultad del consumidor de dejar sin efecto el contrato celebrado, comunicándoselo así a la otra parte contratante sin necesidad de indicar los motivos y sin penalización alguna”.

Desde el citado año, y con el fin de salvaguardar a los clientes, las autoridades gubernamentales regularon esta opción.

Eso sí, para poder ejercer el derecho a desistir de un contrato de préstamo, como cliente hay que cumplir con ciertas exigencias. Principalmente con tres:

  • Recurrir a él dentro del plazo temporal que la Ley contempla.
    El plazo para ejercer este derecho en los créditos al consumo es siempre de catorce días naturales, donde se incluye, por lo tanto, fines de semana y días festivos. Este plazo empieza a contar desde la recepción de los productos o de la celebración del contrato de prestación de servicios. No obstante, este tiempo se prolongará hasta 12 meses tras la fecha de expiración del plazo del periodo de desistimiento inicial, si el prestamista no ha informado previamente.
  • Comunicárselo a la entidad financiera en el plazo correspondiente.
    Además del requisito anterior de cumplir el plazo, la persona beneficiaria del préstamo tiene la obligación de comunicar fehacientemente su intención de ejercer el desistimiento de su contrato a la entidad prestataria. Para ello, puede recurrir a cualquier medio con el que deje constancia de la notificación efectiva de dicha comunicación, como por ejemplo una carta u otro tipo de comunicación en el caso de las empresas de contratación online.
  • Y por último, en relación con los gastos de desistimiento, el prestatario pagará los intereses devengados en el tiempo transcurrido entre el inicio del contrato y el ejercicio del derecho de desistimiento. Recurrir a este no puede suponer ningún coste extra para el usuario a modo de indemnizaciones, penalizaciones, gastos soportados…

Cabe destacar que el consumidor dispone de un plazo de treinta días para llevar a cabo la devolución. Empieza a contar desde el momento de la notificación del desistimiento.

Conclusiones sobre la cláusula de desistimiento

Después de conocer la posibilidad de ejercer este derecho, se pueden extraer varios apuntes a modo de conclusión:

  • 1. El desconocimiento de esta opción y el hecho de tener que abonar los intereses devengados hace que no sea muy popular entre las personas que solicitan créditos.
  • 2. Como consecuencia de este derecho de desistimiento, y a pesar de suponer la extinción de las relaciones, se crea una serie de efectos y/u obligaciones tanto para la empresa prestamista como para la persona titular del crédito. El objetivo de esto es conseguir que como consecuencia del ejercicio de este derecho no se generen situaciones de perjuicio para ninguna de las dos partes.
  • 3. Es un derecho totalmente legal según el cual se fijan obligaciones de información que ha de cumplir la entidad prestamista antes de la contratación del crédito. De no ser así, la entidad financiera tendría que asumir responsabilidades. Este incumplimiento podría acarrear graves consecuencias para el prestamista. Es muy aconsejable comunicar claramente todo lo relativo a este derecho.
  • 4. Hay una serie de excepciones al derecho de desistimiento, contempladas en el art. 103 del TRLGDCU. Es recomendable que la entidad de préstamo evalúe la naturaleza de los bienes y servicios que comercializa.

Puede que esta opción no sea una de las más ventajosas para el beneficiario de un crédito desde la perspectiva jurídica y/o económica, pero igualmente se puede considerar en algunas situaciones, sobre todo, si se ha tomado una decisión de contratación de un préstamo precipitada y no meditada. Es importante saber que es una posibilidad para solucionar el asunto y hay que saber utilizarlo correctamente.