1. Prestameria.es
  2. >
  3. >
  4. ¿Qué sucede si no puedo pagar mi préstamo personal a tiempo?

¿Qué sucede si no puedo pagar mi préstamo personal a tiempo?

Comprar un coche, hacer una reforma, costear un máster, pagar el banquete de una boda… los préstamos personales son una manera muy común de hacer frente a pagos que sobrepasan nuestra capacidad financiera.

Hay veces que no se cuenta con ahorros suficientes o que se opta por solicitar el dinero a un tercero e ir devolviéndolo poco a poco para no quedarse sin ese colchón financiero que podría ser útil en algún otro momento y que aporta cierta tranquilidad. Es en este punto es donde hay que ser muy previsor y hacer bien los cálculos para que no fallen.

Vivus
Puntuación: 3.9 (Número de puntuaciones: 19)
Cantidad: 200 € / 1000 €
Plazo del préstamo: 30 / 30 días
Importe a devolver: 200 €
Coste del préstamo: 0 € TAE 0%
QueBueno
Puntuación: 3.3 (Número de puntuaciones: 3)
Cantidad: 200 € / 300 €
Plazo del préstamo: 30 / 30 días
Importe a devolver: 259 €
Coste del préstamo: 59 € TAE 2266%
Wonga
Puntuación: 4.1 (Número de puntuaciones: 19)
Cantidad: 200 € / 300 €
Plazo del préstamo: 30 / 15 días
Importe a devolver: Sin información
Coste del préstamo: Sin información

Si eres titular de un préstamo personal te comprometes al pago de las mensualidades correspondientes hasta que se amortice totalmente la deuda. En el caso de no hacerlo, hay una serie de consecuencias que se tienen que asumir por parte del cliente y que se aplican desde el primer día en el que se deja de pagar.

Si te surge una situación inesperada y dejas de abonar las cantidades mensuales, lo más aconsejable es que te pongas en contacto con la entidad prestataria lo antes posible e intentes negociar, evitar el pago e ignorar las reclamaciones no te llevará a ningún lado.

Si te preguntas ¿qué sucede si no puedo pagar mi préstamo personal a tiempo?, sigue leyendo:

  • 1. Desde el momento en el se produce el impago, la entidad financiera que te haya concedido el préstamo personal aplicará intereses de demora. Estos son superiores a los ordinarios que son los que pactaste al contratar el crédito. Si sigues sin abonar las mensualidades, se irán acumulando a la deuda inicial convirtiéndose en una pelota cada vez mayor, es decir cada día vas a deber más y más dinero. Además, el banco o la entidad que te haya concedido el préstamo también puede añadir una comisión muy alta por reclamar estas mensualidades pendientes.
  • 2. Otra de las consecuencias de un impago es el reclamo constante por parte del prestamista que insistirá durante unos meses. Es muy probable que cuando avance el tiempo, si se continúa sin abonar la deuda, la reclamación se haga por la vía judicial.
  • 3. Por otro lado, al contratar un préstamo personal pones como garantía todos los bienes que tengas en el momento y que vayas a tener en un futuro. De esta manera, ante una situación de impago dilatado, la entidad podría lograr que un juez, embargase estos bienes a modo de pago. Los más comunes son la cuenta bancaria o una parte de la nómina o pensión correspondiente al salario mínimo interprofesional. No obstante, si la cantidad que se debe es mayor, podrían embargarte otro tipo de propiedades como el coche, la vivienda u otros bienes que crean necesarios para satisfacer la deuda acumulada.
  • 4. Los préstamos personales tiene un aval al que también se le reclamaría la deuda en caso de que el o los titulares no la asumiesen. En el momento de contratación, este aval acepta hacerse cargo de forma solidaria de las deudas derivadas del préstamo.
  • 5. Otra de las consecuencias del impago de un préstamo personal es tu inclusión en uno de los temidos ficheros de morosidad como por ejemplo RAI (Registro de Aceptaciones Impagados) o el ASNEF (Asociación Nacional de Establecimiento Financieros de Crédito). Con tu nombre en uno de estos listados es muy complicado conseguir financiación en otras entidades en un futuro, ya que son muy consultados a la hora de estudiar la viabilidad de una operación. Para borrar tus datos de un fichero de morosos hay que cancelar la deuda y solicitar al banco o a la entidad de crédito que certifique el pago. Tendrás que mandar este justificante al listado en el que estés dado de alta y pedir que eliminen tu nombre.

A pesar de conocer lo que puede ocurrir si dejas de pagar un préstamo personal, no entres en pánico, antes de pedir uno de estos productos de crédito, lo mejor es que estudies muy bien tu capacidad financiera y consideres si puedes permitirte ese tipo de financiación. Si decides seguir adelante, planifica muy bien tus gastos mensuales y sitúa el abono de las deudas como prioritario frente a otros. Y si en algún momento te surge un aprieto económico importante, lejos de tener vergüenza o miedo y adoptar una actitud pasiva, afronta la situación, dirígete a tu entidad de crédito y explícales tu caso.

Normalmente, tratan de darte una solución, como por ejemplo: establecer un plazo más largo de amortización para que las cuotas mensuales sean menores, refinanciar la deuda o bien optar por un período de carencia de capital en el que solo tengas que abonar los intereses del préstamo. Mediante cualquiera de estas opciones la deuda será superior a lo largo de los años pero te permitirá asumir el préstamo y evitarás las demás consecuencias mucho más duras.

Ante una situación económica complicada, el impago de la deuda no es la solución, no olvides que las entidades financieras prefieren cobrar, aunque sea más tarde, que iniciar un proceso judicial.